Hara cosa de tres años tuve la oportunidad de visitar el CEBIT en la que fue la edición del “destape”. En aquel año, por primera vez, se pudo ver una riada gigante de diminutos stands de fabricantes chinos. Antes, en cambio, iban los representantes de las empresas de tamaño medio o grande. Estos mini stands, poco mas que una mesa, una sillas, folletos y, a veces, muestras? o un ordenador donde tomar notas, representaban un pulso abrumador del mercado chino por abrir todas las vias posibles de comercio.

Si antes se hablaba de pedidos minimos de diez mil piezas, en aquella ocasion se empezaba a hablar de pedidos escalados a partir de cien o quienientas piezas. Fue la oportunidad del comercio exterior chino y tambien la oportunidad de la pyme occidental de acceder en mejores condiciones a la fabricacion china.

Con el paso del tiempo se han visto bastantes frutos y uno de ellos ha sido la competencia. Muchos proyectos humildes que habian sido descartados previamente por los costes ahora se volvian posibles. Conozco a algun empresario que hace un par de años soñaba con fabricar su propio producto y ahora tiene una gama completa en el mercado.

Con esta apertura de mercado vino, de propina, un fenomeno que todos conocemos: la copia barata. Podemos encontrar ahora mismo una gama de clones de ipod touch de diversas capacidades por precios de risa. Evidentemente existe un oceano entre el original y la copia pero los fabricantes chinos han sabido captar el espiritu occidental: lucir.

Hay que lucir, desde copias malisimas de moviles de mas de quinientos euros por menos de ciento cincuenta, pasando por ropa, estilograficas, reproductores mp3 hasta lo que se le ocurra a uno.

Estos fabricantes chinos son, a fin de cuentas, los mismos que fabrican los originales para las grandes marcas que hace tiempo migraron la fabricacion (total o parcial) al sudeste asiatico. El que se meta un poco en el sector de la electronica se sabe el tema de pasada. Desde los moviles Motorola (con una contradictoria pegatina con el lema “proud to say made in america”), pasando por IBM hasta llegar a la propia Apple, todos fabrican en China buena parte de su produccion.

Sin embargo, el hecho de que existan clones baratos implica que se han establecido unos requisitos de calidad concretos. De ahi la diferencia de precio (sin contar el margen de beneficio, claro).

El efecto negativo de la competencia que citaba antes se ha visto claramente en una empresa española. Esta empresa, fabricante de PDA y productos de informatica y telecomunicaciones llevaba unos cuantos años fabricando en china al estilo, con la lejania adecuada, de una gran marca.

En este post me despido de dicha empresa, cuyos productos he usado a lo largo de varios años con bastante decepcion. El efecto de la competencia ha hecho que comercialicen sus nuevas gamas con productos que son poco mas que clones baratos, eliminando los estandares de calidad que tenian, para poder competir, se supone, con ventaja en el mercado.

Que se hayan subido al carro de vender productos de calidad mas que discutible sin que hayan experimentado ningun retroceso en el mercado (verifique sus cifras de negocio por si hallaba ahi la causa) dice muy poco de esta empresa. O, por el contrario, dice demasiado que es peor.

Me lo planteo, en general, como una falta de respeto al consumidor. De hecho, mi relacion con esta empresa empezo con una y termina con otra.

La primera falta de respeto sucedio, precisamente, en aquella edicion del CEBIT. Me acerque a su stand y pedi informacion sobre sus productos y amablemente me explicaron aquellos compatriotas mios que no podian atenderme si era español. La empresa asi lo habia decidido.

Por tanto no es de extrañar que la cosa haya acabado asi. Aunque me temo que no es la unica empresa española que tiene por divisa principal tomarle el pelo a los consumidores, si es la que, probablemente, acabara el año con el servicio tecnico saturado por los resultados de las disquisiciones de las brillantes mentes que dirigen la compañia.