Existe, tanto en la empresa privada como en la administración publica, una especie concreta de jefe? muy particular.? Los miembros de esta especia, a los que llamo mentes soñadoras,? tienen una caracteristica muy peculiar:? viven al margen de la realidad. Mucha gente se construye su propio universo paralelo en el cual se vive a otro ritmo. El tiempo se desdobla y algunas cosas van muy rapido y otras demasiado lentas.
Concretamente, en cuanto a las tecnologÃas de la información,? estas mentes soñadoras se han? construido un mundo a? medida donde solo tienen cabida aquellas cosas que les cuenta? un amigo, alguien que le cae simpatico, un articulo de periodico o cualquier otra fuente de información declarada como no fiable en el mundo real.
El resultado mas notorio? puede verse en las paginas web de muchos organos de la administracion (estatales y locales) y numerosas empresas.? Cuando se intenta acceder con un navegador que no es Internet Explorer, la cosa falla.
No se trata tanto de romper una lanza a favor de Firefox, que no lo necesita ya que goza de buena salud, sino de abrir? bien los ojos a otro dato.
No es que linux se use cada vez mas y no? tiene version disponible de Internet Explorer (algo que, ademas, careceria de sentido; se puede ejecutar con emulador, pero de manera ilegal gracias a la licencia de? Microsoft tan comprensiva).
No es que muchos usuarios usen Firefox? u Opera por las geniales caracteristicas para la navegacion que tienen.
No es que los usuarios de Mac? tengan el navegador Safari (ademas de Firefox y Opera; Microsoft? dejo de desarrollar versiones de IE para Mac y recomienda a? sus usuarios usar Safari).
Se trata, en realidad, de cumplir? los estandares establecidos para la? elaboracion de un sitio web. Tanto mas si se trata de una administracion publica o un sitio comercial.
Algo tan simple, como comprobar si se cumplen los estandares (la validacion de codigo es online, ? rapida y gratuita)? no se hace porque las mentes soñadoras opinan que no es necesario.
Un empresario, recien inaugurada su web de comercio electronico, fue informado de la imposibilidad de acceder a la misma con Firefox. Su argumento para no hacer nada: “bah, mi primo, que sabe un monton de esto, me ha dicho que Firefox lo usan cuatro gatos”. Esos “cuatro gatos” no compraran en dicha web que, por cierto, ha cerrado tras seis meses de calamitoso fracaso.
No todos los casos son tan extremos (creo que la desidia es el factor principal), pero en cualquier caso los tiros van en esa direccion. Ahora intente hacer un tramite oficial en la web de su ayuntamiento u otra institucion y me cuenta.