La actual campaña para las elecciones puede bien pasar a la historia como una buena metedura de pata. Para empezar, en esta ocasion los artistas del Photoshop se han pasado de la raya bastante, llegando a rozar el ridiculo.
Sin embargo, mayor disparate han cometido quienes han seleccionado las fotos de los candidatos, que en su afan de marketing de nuevo milenio nos presentan a estos individuos como caricaturas en el mejor de los casos.
Caso aparte merece la implantancion del “buenrollismo” como condescendecia para con los internautas. La moda de apuntarse a lanzar un blog llega tarde. Ademas, los blogs dejan mucho que desear y dicen mas del candidato de lo que quisieran sus asesores de campaña. Eso por no mencionar que a partir del 7 de marzo dicho blog no se volvera a actualizar mas, como es costumbre.
En fin, que por mucho que cambie la sociedad, dentro de los partidos hay un agujero temporal de narices. No se que pretenden conseguir con estos asesores, una? buena camada de hijos de notables con su licenciatura bajo el brazo que no distinguen la realidad.
Quizas, en lugar de contratar a un experto en marketing deberian contratar a un parado de 40 años con familia que mantener. Seguro que lo haria mejor.
Por cierto, que viendo los carteles de los candidatos de las fuerzas politicas he tenido una sensacion curiosa: llevo toda la vida viendo a esos individuos.